SUCH IS LIFE!!!!
Esta es la historia de una guacho pajero que nunca creyó que fuera california pero que sigue poniendo el jump around de house of pain. Rectifico, es la historia de un pajero que ya no es más guacho y sigue poniendo el jump around, porque me hace olvidar el dolor de columna y el frío de haber quedado congelado en mil novecientos noventa y ocho.
Primer efecto peyote: ataque de sinceridad
1- Por fallo unánime, debería irme de la casa de mis padres, y madurar ¡de una vez! Esto, considerando que con la edad de cristo a cuestas, mis promesas suicidas se han vuelto poco serias. Así que, las señales se vuelven inequívocas.
2- Dije que quedé congelado en el noventa y ocho. Sigo creyendo que no hay mejores guitarras que las de helmet y esperando un disco de rap que supere the chronic. Aparte, estoy hecho mierda.
3- La verdad, la verdad, antes de El peyote miraba al rock uruguayo como de costado. Me gustaban un poco Los tontos, no Los Estómagos. Salvo, "en la noche". Me parecía que "reflejo" de TKY tenía futuro. En los noventa todo salía en cassette y sonaba espantoso. El disco de los supersónicos era gracioso. Bueno, y estaba ¡La tabaré! Ok.
Sí, señor. Yo escuchaba las radios que pasaban música en inglés y las cantaba como "el piñe". Tenía el berretín bien construído. Bah, igual que ahora. Jamás confesaría mi pasado goense.
El dorado de madrugada, sí. Pero del sol ponía, desde belvedere.
Segundo efecto peyote: ilumninación atemporal.
Me muestran un demo que tenía "chupando la cuchara" en un pequeño estéreo de la calle tacuarembó. Debo decir que sigo siendo el mayor especialista en hip hop y a fines de este país.
No lo dudé ni en segundo. Como dice luis carlos cotelo. Eran - una bomba buena. Y como si fuera poco, sonaban precioso. El combo perfecto y pegadizo. Ellos también tenían todos los berretines. Pero venía bárbaro, porque el estimadísimo joy division quería irse de acá de una vez, igual que los cadáveres ilustres.
Tercer efecto peyote: pérdida de memoria
Las canciones. Yo ayer no iba nada, pero nada. Porque escuché las canciones mil veces, y después de disfrutar del pilsen por radio me dije que cuando vinieran a montevideo yo marcaba presencia sí o sí, pero no. Porque sonaba muy bien conservar el dinero de la entrada en la campera (es la misma del 96, mi madre me la arregla) y dormirse temprano para ir a trabajar como debería. Debería llegar en hora. Entonces fui hasta el Palacio de la música, y me dí vuelta. No actuar impulsivamente sería una buena señal ¿no?Entonces volví a las dos horas después de escuchar Ping pong en la 22 y le pregunté a la muchacha si quedaban entradas pensando en encontrarme con la excusa perfecta. No, todavía quedaban algunas, pocas.
Me quedé en el palacio observando los discos de música uruguaya con el mismo desprecio de siempre pero ahora porque estaba enojado conmigo y mi duda, no podía pensar con claridad. Lo aseguro, porque terminé haciendo que buscaba entre los de melódico tropical, mientras me estiraban de los dos brazos como a El hombre Plástico.
En eso pasan dos minas decididas a lo que tanto me cuesta. Listo! me quedo sin la mía. No, soy la vergüenza de mi familia sí, pero ninguna mina me va a ganar una entrada. Soy de peñarol.
Primer efecto peyote (de vuelta): No, al final compraron de ska-p (estimado amigo popi, hermano del alma, ska-p me parece la cosa más ordinaria del universo. Ojo popi, ¿viste? me gusta Marea. Yo que sé) Y ya eran las 19hs. Ahora o nunca. Es en momentos como éste donde intento ponerme a prueba frente a mi superyo. Y otra vez, le gané al puto.
Me sacaron la coca de la mochila. Sí...mochila pero luce como portafolio.
Otra vez frente a el escenario, con los instrumentos sin estrenar, otra vez se me fue el frío. Los ojos brillantes.
Estúpido. Lo que pasa son las canciones, los loops que me dejaron opa! (los carlitos en la granja)
A L-mental se le salen los pulmones para escupir algo que se vuelve cada vez más grande y amarillo. Y ahora no tengo porqué decirlo de otra manera. Esas bases le mueven el cráneo a El escribiente sin que nadie se lo ordene. La mandíbulas te riman solas, como en el "gran juan, ramoncarrasco" o en "avenida italia" Mi preferida siempre fue "cama biónica" Insuperable.
Como cuando le dan a morir las guitarras y el bajo (el mejor peyote) de benia, hasta que reviente todo, ahí mismo pienso en mandar el trabajo a la mierda y hacer otra cosa y....eso es lo lindo que tiene el asunto. Jugar a california. Y puta, no puedo ver a l-mental llorando las penas como santullo recordándome lo miserable de mi vida, al animal de Campodónico tocando la guitarra sin conciencia, y no puedo creer que sea el mismo del afrancesado bajo fondo que me hace dudar de mi sexualidad. Pero, ahí cuando suena el "denso" (¡qué los pario!), me olvido un poco. Y aquí viene lo mejor, salté. Bueno, no es cierto, pero hice la mímica, y parecía que verdaderamente lo hacía. O tal vez sí, pero no sería bueno confesarlo.
Estamos hablando de la mejor banda de rock de los últimos treinta años, por lejos.
Ultimo efecto peyote: auto redención
im a retro terraja. No llamo nada.
fd

2 comentarios:
EL evento de ayer fue Ping Pong.
estamos esperando la crónica ansiosos!
(L)
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